chileno & chalaco en paris

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parte de las memorias migrantes del paisano chalaco Cónsul Madrépora -miembro de la plana docente del Real Colegio Patafìsico del Callao,  durante sus jornadas demoledoras en París

Mi primer trabajo para Lionel fue en Aubervilliers. Era la primera vez que descendía a las entrañas de un edificio para vaciarlas. Lo encontré donde acordamos en su camioneta blanca destartalada, empolvada, disfrazada de gitano, que llenaríamos innumerables veces con el contenido de estas cavas. Con el dinero que gané pude ir a Cerdeña en verano.

Sin embargo, Lionel me dio mucho más que estabilidad económica en Francia. Lionel me entregó al tiempo, cuando me incluyó en sus demoliciones, un hermano argelino: Ramdame. Justo y protector como todo bereber. Armado de paciencia, Ramdame, me enseñó lo que debía saber para destruir sin destruirme. Sobre todo, me convirtió en amazigh.

Lionel también me dio una llave para entrar a edificios de grandes diseñadores, fabulosos departamentos en el 16ème o maravillosas casas en las afueras pero también submundos en Belleville o el norte de París, ratoneras devastadas como bombardeadas durante la Segunda Guerra. No es curioso que la imagen de aquella Europa reapareciera una y otra vez trabajando en esas cavas donde es fácil imaginarse a decenas de familias guarecidas del espanto.

Luego y siempre, está el café. Cuando Lionel nos visitaba de tiempo en tiempo en el chantier con su eterna sonrisa y paso cansado, nos contaba alguna novedad en francés chileno y nos llevaba a algún café cercano. Allí lo poníamos al tanto e iniciábamos charlas sobre política, cultura, geografía, conflictos en medio oriente que se extendían en francés a través del periférico y atravesaban Argelia, Santiago y el Callao para terminar expulsando el contenido de su camioneta allí donde termina la Propreté de Paris.

Cuando el negocio creció vino el cambio de camioneta. Más nueva y grande, requería en ocasiones de unos cuantos brazos más. Fue allí que Edgar, un amigo cuzqueño, reforzó el equipo. Edgar, como otros peruanos que trabajan en estos affaires, me comentó del trato que les daban nuestros compatriotas, sus empleadores; sin embargo, con Lionel nunca conocí problemas. Salvo alguno que otro retraso; ningún atraso.

Tanto así que yo recibí ya de regreso en Lima mi última paga y luego una llamada, la única y última que recibí de él aquí, tan cortés y cordial como siempre. De hecho, no recuerdo haberlo visto de mal humor ninguna vez; esto parece increíble trabajando en París.

Me arrepiento ahora que Lionel no puede leer estas cuantas líneas de no haber devuelto la llamada durante estos años y agradecerle por todo lo que quizás insospechadamente me dio.

La última vez que nos vimos Lionel me regaló una bella edición de Prométhée ou la vie de Balzac, el libro tiene un epígrafe de Nerval: Parlons un peu de Balzac, cela fait du bien. Yo digo exactamente lo mismo de Lionel.

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Máquina chalaca por Laurent Golon / residencias Manofalsa

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Durante el verano de 2007, el colectivo de gestión cultural chalaco Manofalsa organizó la residencia del artista plástico parisino Laurent Golon en el Callao. Golon, acompañado por Isabelle Krzywkowski (especialista en vanguardias europeas; antigua colaboradora de Manofalsa) concibió la Máquina Chalaca, una escultura móvil cuyos elementos, casi en su totalidad, fueron obtenidos a partir de despojos marinos encontrados en suelo chalaco (el corazón electrónico: Paruro).

El escultor parisino residió, junto a nuestra prima, ciudadana chalaca honoraria, Isabelle en una residencia de Santa Marina algunas semanas que le permitieron adherirse la atmósfera portuaria a la que descendió acompañado por gruesos homeros y bárbaros atilas. Así tocó piedra punteña y mar pacífico refrigerante, chicharrones y gelatinas de chinos en el Mercado, entre otros menesteres ineludibles en el puerto.

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Rosada, emulando el músculo pelotero y representativo pero también la carne como si la pintura en aerosol pudiese impregnar a nuestros desechos cotidianos de algún hálito de vida, sonora y móvil… se abrió paso desde su principio en aquella azotea chalaca que fuera hogar pasajero y punto de encuentro, con su paso de pato, quizás de dios entre los hombres cuyas alas y pasado aéreo entorpecen la marcha…

Golon lleva años pensando, haciendo y rehaciendo estas instalaciones móviles y sonoras. Muchas de ellas a partir de tecnopor. Múltiples travesuras con los Phonogénistes, armando instalaciones sonoras en las que el público puede participar.

La algarabía de cualquier noche chalaca en la azotea, al calor de la parrilla, capturó la presentación en sociedad desta Máquina Chalaca que descansa en estos momentos en el fondo marino junto a la antigua ciudad hundida bajo el Callao esperando el retorno de nuestro primo Lorenzo.

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DANTE CASTRO: autor chalaco en la Feria del Libro Zonal de Huancayo

MANOFALSA no revista chalaca estuvo en zona Wanka para el cierre de la 3era Feria del Libro Zona Huancayo. En el camino encontrose con su paisano Dante Castro, narrador intempestivo y activo intelectual de nuestro puerto (necesario es señalar que por sus venas algo de sangre huancaina corre) quien fue convidado igualmente para presentar su libro Cuando hablan los muertos y otras actividades adicionales.

Asimismo, Dante reafirmó su adhesión a MF y viceversa. Fe de esto, la fotografía superior da cuenta de la cofradía formada. Desde la izquierda, sin llegar a la derecha…: Miguel Det, Dante Castro, Miguel Coletti & Carlos Estela; detrás del lente, nuestro socio MF, Lito García quien documentó gráficamente este periplo wanka.

Mención aparte para las insuperables Pilsen que llevan nuestro nombre de puerto.

Escritor chalaco, Miguel Coletti, presenta libro y expone en Río Claro, Brasil

chalacos en ultramar! gritó Perú Bú, desde borda & burdo con sus ornamentos apresuróse a saludar a su submaprimo Miguel Coletti, quien abandonó su Callao literario para visitar tierras cariocas en residencia donde su otro primo vôcé: José Roberto Sechi, quien maniobra en Río Claro. Sao Paolo, Brasil, la galería/centrocultural/etcetcetcetcetc… nombrada SECHIISLAND. centro de operaciones donde se instaló la muestra EL MUNDO ESTÁ HECHO PARA QUE NO LLEGUES / A BRASIL/ basada en el libro objeto de Coletti, manipulado visualmente por otro chalaco bautizado como Carlos Estela, EL VIAJE SIN RETORNO DEL PRIMO LUK (historia de otro chalaco que deja puerto por norteaméricas).

Aquí adjuntamos evidencia mediática de su paso por el país continente.

Acusamos: Miguel sufre déjà la saudade!

(cocococónsul madrépora)

Callao & mi otro chicharrón de aniversario

por Carlos Estela

Escudo_de_armas_del_Callaofastuoso, grandilocuente y serrano fue mi chicharrón de aniversario a cientos de kilómetros del mar que me bañó de niño y condicionó al abandono.

yo no sé si aquello de la nostalgia chalaca tiene que ver con esta voluntad de vaporinos que nos esparce por el mundo.

pienso ahora desde Huanta, esmeralda ayacuchana, en todos nuestros hermanos & hermanas que nos escriben desde todo el globo recordando “fuera” su Callao. los imagino en Cleveland, en Osaka, en Nantes, los imagino como el primo Luk, engalanados de alcohol ritual en homenaje chalaco.

así también me tocó ofrendar estos maravillosamente distintos chicharrones en la esmeralda.

Callao anterior por Carlos Estela

Colección Currarino

Colección Currarino

Una conspiración en conjunto con nuestros Ojos Propios, lleva a manofalsa como ola a La Punta. Nos encontramos con el cazador de imágenes, coleccionista incurable de postales: Humberto Currarino.

De nuevo el sonido constante acariciando las piedras hasta gastarlas mezclado con el alarido entre alas de alguna gaviota sobre nuestras cabezas. Camino a la cita el eco de la brevísima y estupenda descripción de La Punta en pluma de Adalberto Varallanos componía el contrapunto de este viaje al pasado acompañados por el doctor Humberto Currarino, coleccionista apasionado por las postales quien mantiene vivo un Callao del que se nos ha hablado cuando niños. A través de sus imágenes subsisten como en el mito de la ciudad sumergida, calles intactas, rostros, vestimenta y usos de épocas aquellas que excitan la pluma del Cónsul Madrépora; imágenes que nos inflan de ganas de hurgar, saber, construir, interpretar nuestro origen chalaco.

Don Humberto fue quien hizo público el trabajo de Luis Sablich, editor de postales afincado en el Callao mediante el libro editado por la Región hace algunos meses y próximamente nos sorprenderá con otro hallazgo fantástico de su infatigable colección.

¡Chim pum, Currarino!

Manofalsa se encuentra con Quintanilla 2

demonio cantanteA las 9.30 am (¿no era la cita a las 9 am?) del sábado se reunió el staff de prensa de Manofalsa en la cuadra 7de arenales, junto al centro cultural de España. La batería sería: Carlos, Edgard, lito y el suscrito. Una batería  seria.

Desde allí, la esquina solitaria de Natalio Sánchez, el décimo piso del edificio verde parecía un castillo envuelto en una densa nube que subía, como una peste, por los centenarios árboles del parque hasta el balcón del taller. La niebla  traspasaba los vitrales, las pinturas, las mascaras, los grabados, las esculturas de Quintanilla. Imaginé que todo había desaparecido en el edificio a causa de la niebla.

Subimos. El ascensor de hierro tambaleó tres veces antes de ser interrumpido por la campanilla que nos anunciaba la llegada al 10 mo piso.

Quintanilla portentoso instalado en una silla parecía salido de la niebla de la mañana y saludó a todos los asistentes. El maestro revisaba una importante agenda con secretaria incluida en la que nuestra cita no estaba  registrada.

El motivo del ajetreo era que la muestra de la UPCI en ese momento se desmontaba y el fotógrafo Schwars telefoneó al taller de Jesús María y el maestro  alabó  su misión artística de registrar el evento del “desmontaje”.  Manofalsa tenía sus propias armas listas para desenvainar: tres cámaras fotográficas con fotógrafo de estadio incluido, una cámara de video, una laptop dv7,  un poeta, y dos editores.

Desde ese momento se instaló una charla amena, con las idas y vueltas de las esculturas de hierro, de nuevo atravesaron mis ojos: demonios incaicos, caracoles gigantes y tukuy riqu .

Miss Callao paseaba por el recinto del taller inquieta por el movimiento de tanto arte y se preocupaba con minucia porque las esculturas ingresen a un sueño seguro y libre de lesiones en el almacén.

Maestro y cómo fue su niñez en el Cusco?

Nací en una casa cercana de la plaza de armas, desde muy pequeño creaba esculturas de barro.

  Y una mañana, unos clérigos que recorrían las empedradas calles del Cusco  vieron como desarrollaba el arte de la escultura con mis manos en la puerta de mi casa.

-Mira a este niño que inteligente, deberíamos mandarlo para Italia.
-Y qué es Italia, señor?
-En Italia está Miguel Ángel, Rafael…
-Pero usted señor, no ha visto el arte de mis antepasados, los Incas
-Niño insolente

Y se fueron con sus hábitos demoniacos por la subida del barrio de San Blas.

-Maestro, conoció usted a Pablo Picasso?
-Fue cuando era un estudiante latinoamericano en Francia, y visitamos sorpresivamente la casa de Pablo Picasso con una amiga. Hicimos lo contrario de los periodistas y fanáticos que iban a diario a la casa del maestro, tocamos  la puerta falsa de su casa, no puede ser más paradójica la anécdota. Una empleada gorda nos atendió de mala gana, pero en ese instante que nos despedía,  la voz reparadora de Picasso resonó para interrumpir y acogernos:
-María, quién es?, María
-Son unos estudiantes, don Pablo, dicen que lo quieren conocer
 -Déjalos pasar…

Y así permanecimos con el maestro Picasso hasta la noche. Durante la cena observé que un hermosa fotografía de la fortaleza de Sacsayhuaman adornaba su comedor.

-Yo soy de ese lugar le dije y señalé las sagradas ruinas.

Picasso, casi sin mirarme, solo dijo:

-Qué rigor.

-Es verdad que se encontró con Ribeyro en París?
-Eso sucedió cuando yo recién llegue a Francia. Me encontré con Julio Ramón  y …
-Preparó cebiche en Francia?
-Así es y fue para ellos, los intelectuales peruanos hace tiempos instalados en París no sabían que a pocas cuadras existía un mercado con frutos de todo el mundo para improvisar el cebiche peruano. Lo servimos para los amigos y gustó demasiado.
-¿Ganó la bienal de Florencia como grabador?
-El grabado está colgado en esa pared.

Para despedirnos, bebimos agua helada en una botella de Vodka que Miss Callao trajo a nuestra mesa muy cortésmente. Nos despedimos del Maestro con sonoros abrazos y solo me siguieron dos de los tres.  Lo demás está en el video.