Bares de Polanco / por Miguel Coletti

Bares-de-Polanco

Una nueva entrega de estampas chalacas por Miguel Coletti. El autor chalaco, cofundador de Manofalsa, visitó a Carlos Enrique Polanco en su atelier y conversó con él sobre sus pasos chalacos. Polanco no solo trabajo en su juventud en el primer puerto, se paseó también a sus anchas entre el sórdido glamour de sus bares, hoy en decadencia, sin dejar lo pintoresco, el aroma porteño…

Lee aquí el texto completo aparecido en el suplemento Variedades n° 350 publicado hoy, 30 de mayo de 2014.

Anuncios

Máquina chalaca por Laurent Golon / residencias Manofalsa

Callao-Golon-1

 

Durante el verano de 2007, el colectivo de gestión cultural chalaco Manofalsa organizó la residencia del artista plástico parisino Laurent Golon en el Callao. Golon, acompañado por Isabelle Krzywkowski (especialista en vanguardias europeas; antigua colaboradora de Manofalsa) concibió la Máquina Chalaca, una escultura móvil cuyos elementos, casi en su totalidad, fueron obtenidos a partir de despojos marinos encontrados en suelo chalaco (el corazón electrónico: Paruro).

El escultor parisino residió, junto a nuestra prima, ciudadana chalaca honoraria, Isabelle en una residencia de Santa Marina algunas semanas que le permitieron adherirse la atmósfera portuaria a la que descendió acompañado por gruesos homeros y bárbaros atilas. Así tocó piedra punteña y mar pacífico refrigerante, chicharrones y gelatinas de chinos en el Mercado, entre otros menesteres ineludibles en el puerto.

Callao-Golon-8

Rosada, emulando el músculo pelotero y representativo pero también la carne como si la pintura en aerosol pudiese impregnar a nuestros desechos cotidianos de algún hálito de vida, sonora y móvil… se abrió paso desde su principio en aquella azotea chalaca que fuera hogar pasajero y punto de encuentro, con su paso de pato, quizás de dios entre los hombres cuyas alas y pasado aéreo entorpecen la marcha…

Golon lleva años pensando, haciendo y rehaciendo estas instalaciones móviles y sonoras. Muchas de ellas a partir de tecnopor. Múltiples travesuras con los Phonogénistes, armando instalaciones sonoras en las que el público puede participar.

La algarabía de cualquier noche chalaca en la azotea, al calor de la parrilla, capturó la presentación en sociedad desta Máquina Chalaca que descansa en estos momentos en el fondo marino junto a la antigua ciudad hundida bajo el Callao esperando el retorno de nuestro primo Lorenzo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

DANTE CASTRO: autor chalaco en la Feria del Libro Zonal de Huancayo

MANOFALSA no revista chalaca estuvo en zona Wanka para el cierre de la 3era Feria del Libro Zona Huancayo. En el camino encontrose con su paisano Dante Castro, narrador intempestivo y activo intelectual de nuestro puerto (necesario es señalar que por sus venas algo de sangre huancaina corre) quien fue convidado igualmente para presentar su libro Cuando hablan los muertos y otras actividades adicionales.

Asimismo, Dante reafirmó su adhesión a MF y viceversa. Fe de esto, la fotografía superior da cuenta de la cofradía formada. Desde la izquierda, sin llegar a la derecha…: Miguel Det, Dante Castro, Miguel Coletti & Carlos Estela; detrás del lente, nuestro socio MF, Lito García quien documentó gráficamente este periplo wanka.

Mención aparte para las insuperables Pilsen que llevan nuestro nombre de puerto.

Escritor chalaco, Miguel Coletti, presenta libro y expone en Río Claro, Brasil

chalacos en ultramar! gritó Perú Bú, desde borda & burdo con sus ornamentos apresuróse a saludar a su submaprimo Miguel Coletti, quien abandonó su Callao literario para visitar tierras cariocas en residencia donde su otro primo vôcé: José Roberto Sechi, quien maniobra en Río Claro. Sao Paolo, Brasil, la galería/centrocultural/etcetcetcetcetc… nombrada SECHIISLAND. centro de operaciones donde se instaló la muestra EL MUNDO ESTÁ HECHO PARA QUE NO LLEGUES / A BRASIL/ basada en el libro objeto de Coletti, manipulado visualmente por otro chalaco bautizado como Carlos Estela, EL VIAJE SIN RETORNO DEL PRIMO LUK (historia de otro chalaco que deja puerto por norteaméricas).

Aquí adjuntamos evidencia mediática de su paso por el país continente.

Acusamos: Miguel sufre déjà la saudade!

(cocococónsul madrépora)

“¡Que la chupen Carlos, que la chupen!”

diegoDesde la cómoda terraza de mi casa pensión del Aromito pude ver por televisión cómo el buen Diego Maradona soltó su lengua viperina y sabia, luego del triunfo argentino ante la selección uruguaya, contra los medios periodísticos de su país que lo criticaron con veneno (vincularon los malos resultados del técnico con el sucio recuerdo del pasado, inmerso en el mundo de las drogas duras) estas tres últimas semanas de infarto , pues la clasificación de su equipo al mundial de Sudáfrica estuvo en riesgo. Aunque desde esta tribuna pensamos que todo no fue más que un ruido sucio generado por los capos futboleros que presionaron con sus malas artes para cotizar mejor en “la bolsa” las gambetas cortas y endemoniadas de Leonel Messi en el mundial, para poner un ejemplo de los empleados talentosos. Si bien Diego ya había practicado un perfecto avioncito en el lluvioso grass del monumental de River cuando venció a Perú, saliendo de perdedor (de Perú no hablemos) y con el apto perfil para conseguir el ansiado cuarto puesto que lo llevaría sin escalas al ansiado certamen mundial. Esta vez el entrenador esperó el final del match para empezar a reír, a llorar, con una capa roja que le guardaba la espalda de los malos comentarios y que lo hacía ver como un superhéroe de futbol infantil otra vez campeón. Diego se perdió entre el grupo de camisetas azules, encontró a Sebastian Bollati y lo besó sin descanso, al autor del gol que llevará directo al país de las vacas y las nubes compactas a la gloria, fue envuelto en el efusivo cogollo de melenas argentinas. Todos querían abrazar al nuevo “santo”. “San Sebastián”. Diego también era felicitado por su cuerpo técnico y por la tribuna y él llorando eufórico encontró en la confusión a su legendario amigo Carlitos Bilardo a quien no paraba de gritar: “¡Que la chupen, que la chupen, que la sigan chupando, que la sigan mamando, Carlitos!”. Así Maradona cumplía la promesa que lanzó en la conferencia de prensa pasada, donde cuadró a sus detractores y apuntándolos con el dedo les advirtió que una vez  logrado  “el objetivo” iba a hablar grueso sobre algunos indeseables de los medios periodísticos porque, les recordó a todos: “Yo tengo memoria”, y en su memoria habían chupadas, mamadas y metidas contra esos boludos. Diego es frontal y espontáneo. Un genio de la cultura popular hasta para declarar y regalar títulos (La Diosa de la Libertad, San Palermo, ¿El Maestrito?, “El Papa es el jefe de la mafia”, etc.) En la última conferencia en el mítico estadio uruguayo dedicó el triunfo del equipo a todo el pueblo argentino que había cruzado el charco con la fe puesta en San Maradona, pero para los demás dijo ante las cámaras de televisión: “¡Que la chupen, que la sigan chupando! A continuación, un periodista de esos porteños colorados de Fox intentó preguntar sobre su futuro como técnico, y antes de responder Diego lo acusó de” tenerla adentro”, luego no dijo nada. Sin duda había identificado a un enemigo. Puedes criticar pero no con la mala leche que lo hiciste. Dalma y Gianina han estado atentas a quienes nos intentaban demoler, concluyó.

Documentos (recuerdos) fantasmas

colettiEstos últimos días de setiembre han sido de lejanas caminatas y de un importante  acopio-reciclaje de artículos en desuso  por  las calles húmedas del puerto del Callao con la absurda idea de aterrizar nuestros ímpetus de soberbia  y  olvidar la buena suerte (atada a una casa de enredaderas) contraída en la hermosa ciudad austral de Córdoba. Manofalsa fue invitada de lujo a la “presentación en sociedad”  de “El viaje sin retorno… su libro objeto estrella en la mismísima ciudad de su loco antecesor prologuista, el poeta visual  Guillermo Daghero.

 Al mando de la mesa de operaciones, que era una fría mesa de mármol de tres patas, dejamos en claro frente al  culto público argentino la procedencia chalaca, migratoria y salobre ( pescadora) de nuestro libro boarding pass, y ese olor a  yuyo y fondo marino se impregnó en las arañas del teatrín de Documenta Escénica  y en toda la Calle Lima(¿?) donde quedaba el centro cultural.

De aquella mediterránea ciudad regresamos el jueves último con una alforja o saco de rafia de obsequios para los íntimos y con el recuerdo grato de este rico país de  cuero de primera y de sus buenas costumbres artísticas-esta craneada continúa esperándonos como gaucho guachaca en todas las  húmedas esquinas de este puerto antiguo, algo “curado” y con un precioso vino tinto en la mano.

 Volviendo del sur, deformando la hermosa frase de Piazzolla que me enseñaste, el sol de Córdoba Capital me da en la cara y reafirma el termómetro hasta  33º, me ciega, has traído el sol  negro…¿ che, trajiste la rica más rica?… ¿Qué hay a cambio?: soda  fría para el gañote, Té negro,  la legalización del porro y de plantones en jardines privados en todos los canales de Tv. Nacional,  tus  maravillosos e mails  desde la casa de enredaderas de Perú, la suprema ficción de la vida real y tus comics autobiográficos,  los criollos, el cholo rico y el cholo pobre, Callao. City, Calle La Grotte, la Paraná, las nuevas tecnologías artísticas (curso con mando a distancia),  Radio Córdoba, se mueve por otro veintinueve, el gallito deportivo,  Editorial Babel, Sergio y Ramiro , el vino  violáceo y las empanadas de hierba, 27 museos, el paseo de las artes, Lafuret y su amiga pianista,  la bella Melina  vestida de negro en un teatro abandonado, , dos enfermeras desquiciadas a quince pesos la función, Gabriela encerrada en el Cabildo-laberinto de la ciudad, el catering   y el Palacio Ferreyra ,tomado por Evita Perón iluminando todo el coso,  ensueño  de bajada. Luego de esa atractiva lista yo comencé a pensar en cómo atravesar la  Cordillera de los Andes como retroexcavadora topo en segundos, para volver a la casa roja y dormir.

La última tarde fue de  shopping y vanalidad,  girando por los pasillos lisos  del Plaza Olmos, con tu aparición fantasma intermitente en un shopping de Perú (también comprando), y las bolsas de ropa bien trabajadas descubriéndome el rostro hacia adentro. Adelante gurisa, ese probador está disponible, me hice de  lo más extravagantes productos de  las tiendas: la mejor manga para esconder cartas y palomas de  blusa de Armani, o los zapatos deslizantes de exquisita piel rugosa, ¿Lacoste pueden ser? con goma adherente para caminar por las paredes y poder laburar en las jatos  sin temor, Jeans NASA de oferta en Tiendas Prüm. Encuentro por fin el perfume sensitivo, exacto  para tu cuerpo.K’ARA. Huelo bien lejos de mi país, a hierba congelada. El shopping desaparece y las damas distinguidas de Córdoba voltean a mirarme como a un Ekeko  turista y ese olor es mi recuerdo cuando me voy.En el avión empiezo a escribir una nota sobre  tu gusto de fotografiar  las nubes in situ.

Y  a la hora del frio “launch”, comparo y recuerdo  tu exquisita sazón que dista de estos enlatados el mismo kilometraje que separa la playa del Mar Bravo con el puerto de  Barcelona. Esa mano heredada es la que le  entrega ese gusto (la sazón es por las cenizas del volcán)  tan particular a tu comida sureña. Barco para Perú.

¡Chin Pum! Córdoba