En la ruta del norte

1 Diciembre 2009 por miguelcoletti

Cansado del mismo pescado, cachemita frita todos los días, decidí una buena mañana, alistar mis alforjas de explorador y abandonar el barrio cuando los últimos compases de la salsa dura todavía sonaban en el amanecer dominguero del aromito, ¡salud mi causa!

Muy de mañana con pies de plomo, sin que nadie en la pensión se percatara de mi sorpresivo alejamiento y de mi urgente necesidad de un viajecito outdoor para respirar las plantas, para hablar con los animales, pa’ desintoxicar, emprendí una sincera y reconstructiva caminata hacia el desconocido y natural norte del callao, donde gracias a los famosos “yaras” proporcionados por los extranjeros informantes, me enteré que adentrándome hacia el valle,  dejando el rastro de arena de las playas de la Costa Azul y de las ruinas del hombre rupestre de Pampa de los Perros, existe  una misteriosa y escondida ruta del norte centro, la muy escondida carretera Canta-Callao, que en este caso cambiaba de nombre por mi actual ubicación, sería entonces Callao-Canta. Allí estaba, frente a mis ojos en su comienzo, revelándose como un camino sufrido- el sol me daba fuerte en los ojos pero yo igual imaginaba la sufrida carretera y sus baches profundos, seguida por un río flaco  y marrón que por etapas se volvía verde y  concentraba  grandes manchas de bolsas plásticas.

Antes de empezar a caminar recuerdo que soy el chalaco más interesado en que exista la otra vida para esa vez hacerla bien, para  ya no  alejarme de ti ni para respirar debajo del agua, y ya no perder más tiempo con mis viejos amigos vagos y fumones de San Marcos (los odiaría como tú). Esa vez, ya no bebería purita chela helada en el purito invierno hasta la vulgaridad, ya no andaría celosísimo por ti, golpeando a tus inquisidores pretendientes en el baño y  regresando todos los días en el tiempo a reclamarte “exclusividad” con la nariz rota  y   te seguiría, manco por supuesto, sin quejarme del clima y de los tombos cobradores, iría happy del brazo de mi pescado a  tomarle foto a todas las casas ricas de  La Punta, pero esta vez,  te quitaría las piedras del bolsillo, esas piedras planas y  redondas que rompen lunas y que ocasionan maremotos en Cantolao.

Esta antigua  ruta iniciada por los Collique, que fructificaron  este precioso y rico valle que viaja desde el mar hasta la Cordillera de la Viuda, es un camino salvaje y solitario que ofrece una serie de  paisajes naturales y artificiales sorprendentes para el ojo humano,  al lado del  camino alcancé a ver, solo digo lo que vi, los famosos árboles papayeros, una interminable cadena de montañas de piedra escarpada donde habitan los brujos montubios, que seguramente me observaban desde un agujero de sus covachas con su rico San Pedro en la mano y su daño listo, tu casa en el camino, glaciares intactos, sin problemas de derretimiento prematuro, que son utilizados por los naturales para fabricar las dulces raspadillas ambulantes, cataratas de agua cristalina que mojaban mis zapatos outdoor, un viejo trapiche de caña de azúcar sin refinar, entradas a bosques de frutas sin precio, piscigranjas de truchas abandonadas, abejorros gigantes describiendo un vuelo en zigzag  mostrando su aguijón con miel, recreos campestres para almorzar pachamanca en hamaca, jaladores, bloqueadores de caminos, cuatreros de antifaz a caballo, osos de anteojos en lomas verdes sin espacio para la esterilidad que nos saludaban puestos en 2 patitas, intérpretes de idiomas en extinción como el Quechua, Aimara y Cauqui dando vueltas en las plazas buscándose la vida, fiestas populares de consagración del Niño Chaperito, el héroe de la guerra con Chile, vacas explosivas, mujeres alegres de coloridos tocados y  atuendos originarios bebiendo yonque, mucho yonque para explotar de tanto alcohol(como las vacas)en las fiestas de santos.

Al menos eso vi…

Zorro chalaco

20 Noviembre 2009 por miguelcoletti

La marca del buen zorro todavía permanece en la pared del hall principal de nuestra  casa pensión del Aromito, un rasguño de espada famosa que nos dejó la estrella de culebrones  internacionales (a caballo por la orilla del mar centroamericano) en  las instalaciones del Callao antiguo.

                                          ”Z”

En esta casa pensión que mira hacia el inmenso roquerío del mar bravo y hacia los cerros estériles de la isla San Lorenzo, siempre coronados de nubes, fuimos testigos en la noche de celebración de  nuestro aniversario de fundación- un día 13 entre abril y agosto- el zorro ascendió  borracho de amor, prendido  de la cintura de la hermosa negra Jahaira hasta la habitación para huéspedes ilustres de esta humilde casa donde se enfrentaron sin piedad. Antes de esa “desaparición” bebimos harta chela y espuma y bailamos achorados con todos los presentes como la rayería de los ocho locos, Bust Arditto, Koki Arce, etc, en desbande y sin jockey,  el homenaje de las estrellas Fania dedicado a los Beatles (que bien se escucha la salsa en inglés).

Desde allí el buen zorro ya afirmaba su predilección por el color serio y las caderas contorneadas como carreteras  y los cabellos ondeados. Una de esas mujeres pescadoras que asistió esa noche y que aún mantenía el papel periódico-donde le había pedido un autógrafo al actor- en el bolsillo de atrás y las botas herméticas  de hule y un cuchillo salpicado de escamas en la hoja de metal, le gritó a cierta distancia que si tanto le gustaba el muccame que hacía con esa flaca pecosa antipática, afrancesada y loca, que paga 500 soles para que bañen a su perro Puddle.

Parece que ese raciocinio simple  hizo reflexionar al zorro que unos meses después apareció sorpresivamente en una playa de palmeras y cocos envuelto en la arena, entre los cabellos de la hermosa descendiente de caribes, Genesis Rodriguez, que encima es hija del famoso puma y según opinión de la madre del zorro, es un bomboncito de canela que cocina rico. Recuerdo entonces esa canción del inmortal cantante de los cantantes Hector Lavoe: Si como caminas cocinas…

El buen zorro quien dejó en este puerto la última letra y la impresión de un actor del pueblo, buen pobre y amigo de la gente seria que se encontró con él en nuestras instalaciones porteñas,  merece la consideración de los abogados especialistas(soy abogado confía en mí)  en hogares disfuncionales y repartición de ganancias.

2012

20 Noviembre 2009 por miguelcoletti

Así que todas esas advertencias esparcidas por el primer puerto acerca del pronto fin del mundo, encubiertas por la predicción maya de un antiguo oráculo oculto en medio de la selva centroamericana y  descifrado por discovery, resultaron ser solo un negocio cinematográfico más de Hollywood, quien con años de experiencia en psicosociales  y harto vozarrón de inteligencia dando vueltas por el mundo han logrado esparcir este rumor vicioso y convencer a los parroquianos más sanos acerca del  muy cercano final del mundo. Esos gringos misioneros que se pasean por las calles del puerto con bolsito artesanal y   pequeñas biblias azules de suvenir (siempre seguidos por un Felipillo) son grandes culpables de esparcir el rumor del apocalipsis entre los catequistas actuales. Los hemos visto detenerse en cada esquina a ganar adeptos con ese run run, siempre apuntando con el dedo inquisidor a un  pasaje oscuro del final de su biblia azul. Sin duda, toda una organización religiosa, fundamentalista e interdisciplinaria, para decirlo elegantemente, “grandes anfibios culturales”.

Hoy vemos por las céntricas calles del puerto, afiches  publicitarios en las paredes anunciando la ultimita película del año,  que lleva como título el número demoniaco: 2012, y en la publicidad se exhibe  una pila de edificios desmoronándose, como castillos de arena movediza, hacia un profundo abismo insondable.

¿Por qué se responsabiliza a los mayas de esta  mentira diluviana y marquetera?, ¿porque son una minoría étnica con prestigio esotérico desconocido y lejano para la mayoría de la población del Callao? ¿Para  no tener a quien responsabilizar  directamente cuando se desvele la mentira, o la verdad  ese 31 de diciembre de 2011 a las doce de la noche?

El más mentiroso del barrio, mi tío “Piquito” vino una noche con la novedad del fin del mundo a la cuadra, y desde ese momento fue el chisme principal de toda conversación de madrugada. Por estas calles inseguras he escuchado en más de una oportunidad charlas serias, en donde abunda el humo del cigarrito conversador sobre todo entre los más viejos. Por supuesto el relato de mi tío  se complementaba, una versión bastante chalaca del fin del mundo, con la salida de las aguas del mar bravo  hasta la cruz blanca en la calle Colón y enfatizó para las viejecitas nerviosas, -movió el agua dormida de sus  creativas cabezas- la profecía de Santa Rosa que reza al pie de la letra: que las aguas del mar del Callao volverán a tomar su lugar originario que es la plaza mayor del país de Lima.

Como decía el acertado Perubú , traidor de terroristas y  sacerdote laico del Aromito, y a cuya razón nos adherimos: el mundo se acaba cuando uno se muere sobrino, los demás comentarios son cojudeces, pajas mentales o literatura barata. Te lo digo yo que soy Sanmarquino (UDV) y ateo.

Al día siguiente apareció una pinta en la fachada de su iglesia pensión:

¡Perubú, eyacula y pensarás!

El hombre ferretería

13 Noviembre 2009 por miguelcoletti

ferreter%C3%ADaUna caja de clavos de 12 pulgadas, una cuchilla de carpintero, alambres, remaches, huachas, tornillos, berbiquís, quesos, yunques, estos son algunos de los artículos de  ferretería que se encontraron en el recio estómago de un campesino cajamarquino con desviaciones mentales. Su rostro era el de un hombre cansado de la vida  que recibía suero de una botella incolora, con los ojos desviados en una cama de hospital. Pero más que todo nos parecía un hombre necesitado de fierro en el organismo, y que  ante esa necesidad alimenticia, lo adquirió tragándose de cuando en cuando estas armas de carpintería.

-Ah,¿ usted también es de Cajamarca?

-Si, yo soy de Bambamarca, ¿y usted?

- No yo no. Yo soy del Callao, pero mi mamá es de San Marcos, de El Azufre.

Otro es el caso de los profesores homosexuales del colegio “San Marcos” de Cajamarca que a ritmo de rock de los ochenta protagonizaron un calateo magisterial,  en calzoncillos caídos  llenos de alcohol y haciendo  ademanes de sexo perverso con sus jóvenes y cacaneros alumnos que filmaban por celular la escena.

Hemos comprobado el  severo nivel de desviación mental que sufren estos hermanos norteños orientales, cuando  hemos recibido numerosas visitas de estos paisanos en nuestra pensión del aromito, hijos de Cajamarca y de sus provincias mayores, Cutervo, Chota y Bambamarca (Pampa Marka) (¿Chota manda a Cutervo?, ¿al Chotano ni la mano?).En su mayoría han sido artistas y comerciantes a mula provenientes de este  lejano lugar fronterizo del Perú.

Estos cajamarquinos, cajachos o cajamarqueses han protagonizado reales escándalos  sin motivo alguno (el chalaco es respetuoso hasta que lo dejan) con los naturales del Callao, llegando siempre la  sangre del mar hasta  nuestras instalaciones pensionarias. Y al día siguiente, el rabo entre las piernas y la deferencia excesiva. Por supuesto, estos arranques de locura poética  y codicia descontrolada de estos hijos de esta campiña hermosa, poblada de vacas y cerros verdes son siempre a consecuencia del exceso con el alcohol y los aderezos. Pero, ¿quién no se pone loco con el trago dirán ustedes? Todos.

En qué se diferencia Cajamarca de Trujillo, preguntaría a los borrachos del Queirolo mi rojo amigo Dante Castro…¿nadie sabe? En que en Cajamarca está el cuarto del rescate, ¿y en Trujillo?…La tumba del rosquete. Es un chiste de viejos amigos.

¿Qué le pasa a Cajamarca?, linda tierra de espinas, la traducción fiel de su quechua el lugar escogido por el Inca Atahualpa para disfrutar de sus  vacaciones.  En esta hermosa campiña serrana donde el Inca saliendo de su cortina de murciélagos, edificó de puro oro el famoso cuarto del rescate para los barbudos rateros, que luego sería su dorada tumba, donde desfallecería el imperio de los incas.

¿Qué provecho ha traído  la minería a los pobladores de esta tierra llena de oro?, ¿la apertura de más bares? ¿la inauguración de más prostíbulos con señoritas de las selva? Creemos que  solo ha traído desorden mental entre la población.  El oro está matando a Cajamarca otra vez.

Esta mañana que miramos el mar y añoramos a aquellos buenos amigos recordamos a esos alegres cantores populares que cada mañana levantaban de su borrachera  a mi faltoso, poeta  y loco amigo Edgar Saavedra, que publicará muy pronto su plaquette objeto “Isla” por manofalsa editores y que será un resarcimiento con nuestra preciosa tierra luego de recibir tantos agravios inútiles de su parte.

Desde el cerro Santa Apolonia, se divisa Cajamarca…

Remembranzas del abuelo Coletti

10 Noviembre 2009 por miguelcoletti

Esta historia te la regalé recién escrita, todavía me acuerdo.

callao_ant3Así como el pito  del barco que llegó desde la bota de occidente hasta el Callao, esa lejana mañana,  inició el sueño del abuelo a. Coletti (que en ese tiempo ya era abuelo con barba), en su litera donde cabían cien, escondido como un robalito enroscado en su sabana salada, sucio  y hambriento como sus pobres hermanos. Con ese mismo vértigo de las apariciones de barcos fantasmas en el mar, nos deleitamos cuando este  abuelo de ojos azules apareció traído por las olas,  remolcando pescado fino en su  famosa Lala-I,  y  nos movió en la chalana desde la playa de canto rodado (cantolao o canto rodao) hasta el muelle artesanal del Aromito  donde descendimos a tierra firme.

En el camino el abuelo vozarrón nos habló de sus planes de fundar en la costa de mar brava el célebre Museo Submarino del Callao (MSC), donde  se exhibirían sus célebres inventos  de juventud, que según él habían revolucionado la pesca en este puerto semiindustrial  y habían elevado al Callao a la categoría de primero (nube guía), inventos como la Cangrejera, la Pejerreyera- red y la más reciente “niña de sus ojos” con tecnología de punta, la Carnada Robot. No exigimos más explicaciones al geniecillo.

Ya en confianza por la libertad de las calles del puerto, aprovechando el viento salobre nos propuso  realizar un “experimento” de lectura (poeta sonoro el chucha) con la mejor batería de sus poemas orales, ahora rescatados del olvido (¿que se muerda el olvido?) por la nota caliente de un periodista restaurador de tradiciones orales, ahora fugitivo en España. Sabe usted sobrino, me dijo el abuelo, este lugar se llamaba Piti Piti, nuevo y viejo en referencia al hudimiento de su costa  en el mar,  y nos mostró la playa alegre de  Chucuito y el cordón barraconero iluminándose de alcatraces  al mediodía. Yo prefiero seguir llamando a esos lugares en su lengua originaria, a la isla san Lorenzo, por ejemplo, la llamo Sina,  y la traducción  de su nombre en quechua señala “estéril” o “infértil”, porque la isla es estéril, mire  nomás esos cerros desérticos.

Sacó de su bolsillo, un puñado de escamas que cubrían un juguete particular que se movía entre las manos como un pez en tierra

Esta gracia…es un teléfono para buzos, y lo puso en medio de mis ojos como para hipnotizarme y ponerme virolo, así  llamaba él al juguete salado, pero tan  solo era un sucio cordel de pescar que conectaba dos vasos comunicantes de tecnopor y generaban un ruido extraño al vacio. Algo como el ruido del mar con marea alta.

 Nos detuvimos en  la puerta del Edificio Ronald, que en su pasaje de mármol exhibe  una galería de bustos de los genios de la humanidad, Héctor Lavoe, La tía mina entre otros. El abuelo caminaba acharlado con su famosa boina al viento y  nos adentraba hacia el Callao antiguo, lateando fresco, desarreglado para los riquillos,   a  pararse como charly antiguo en su famosa esquina de Constitución y el jirón Libertad,  donde nos permitió degustar de la galantería de sus piropos (mal llamados “cumplidos”) poniendo en práctica su famoso experimento sonoro.

 Sobrino, plántese aquí mientras yo me  doy la vuelta a la esquina y le hablo, y cuando el abuelo rezaba, yo  veía llegar los versos, ondulando por el hilo hasta  conquistar mi oreja y la tuya.

Antes hizo un aspaviento con la osamenta, nos movió las manos sincronizándolas con su  esqueleto de pescado, antes de  soltar esos famosos  piropos que lo inmortalizarían por esas casas de madera de la Playa de la Ribera, en Gamarrita chico:

.Señorita, si busca el tocador de damas, ese soy yo

. ¿De dónde saliste mamita, de Bellas Artes?

.¿Quién fuera lagrima, para nacer en tus ojos y morir en tu boca?

“Si Cristóbal Colón te viera diría:!Santa María, que pinta tiene esta niña”

“Señorita, vaya usted con Dios, que yo me quedo con su hija”

.”Si amarte es un pecado, quiero quemarme en el infierno”

“Con tanta buena carne, necesito una parrilla”

“Dime niña, si ya perdiste la virginidad, ¿podrías prestarme le cajita en que venía”

Otra victima…

.

teje y maneje regional: ruge león porteño! ruge!

16 Octubre 2009 por madrepora

león porteñoHoy es el 130 aniversario del sorpresivo combate de Angamos, en el que nuestras naves, El Huáscar y La Independencia fueron interceptadas por las chilenas luego de un supuesto trabajo de inteligencia en Coquimbo. Hasta el cielo raso de mi casa pensión del Aromito llegaron los estridentes discursos de los dos presidentes hortelanos que se gastan el rico dinero del presupuesto nacional en sendos sueldos para sus chupacuetes de turno, gente oportunista que en su mayoría, no conocen el Perú ni el Callao y desprecian a sus artistas y a la rica cultura porteña que ellos profesan. Hemos constatado, luego de una exhaustiva consultoría visual que la mayoría del personal enquistado en las oficinas de nuestra gobernación son ajenos al primer puerto, es decir, no residen, no residieron, ni residirán en el Callao. ¿De dónde los traen? ¿Del norte?, Cuál es su mérito para gozar de tan buena vida si no han leído más que la Bilblia, ¿convocar a las masas tirapiedra?, ¿llenar buses de ayayeros ratas?, ¿o simplemente convencer a su ejército de ignorantes que deben votar por el presidente más churro de la política nacional? No sabemos cuál es el real mérito de estos sanos para estar allí dirigiendo el destino administrativo de nuestro primer puerto cuando consideran a sus artistas como “poca cosa”, simplemente porque su destino fatal de escolar aprendiz llenó su cabeza de números demoniacos y les negó descubrir el arte y las ciencias humanas, ya que su profesor del curso de Literatura fue el mismo de Educación artística y el mismo de profesor de Educación Física y también el de OBE. Tal vez por este fortuito accidente de la vida escolar tan lamentable desconocen la esencia de la vida cultural de toda la comunidad chalaca y niegan sus presupuestos a ella, su miserable existencia se reduce a esperar los fines de semana para realizar las convenciones cristianas de un verdadero parroquiano arrepentido, matrimonio, bautizo, quince años, la chibola que me dice “papi” porque quiere un porcentaje de mi sueldo , etc. O su vida se reduce a una casita de pasaje con pollada, de barrio alegre con vecinos bullangeros y campeonatos de fulbito con harta espuma contra los perdedores de siempre, y después, a contar a los broders -en su media lengua- y a reírse en la oficina, con los colmillos afuera, cómo se terminó de intoxicado y borracho esa última noche loca. Dígame usted si hay que ser “Pajarito” o hay que tener un prontuariado policial-RQ- para acceder a sus favores. O hay que ser choro atorrrante o coquero solapa para tener trabajo legal en el Callao. O ser extorsionador, o chuponeador soplonazo, o tirapiedra de arenal, o hacer contorsiones en el aire, o simplemente hay que tener cara de ratero y no de sano. Si ese es el caso, ahora mismo nos hacemos michi la piel y salimos a “poner” a algún parroquiano desprevenido que merodee despistado por nuestra calle del Aromito y lo desplumamos de todo su patrimonio, y le enviamos a su escritorio un hermoso recuerdo faite de semejante atraco para que así nos vea con otros ojos. Aunque acá, entre nos, no creo que eso le sorprenda. Luego del incidente esperaremos ansiosos con nuestras armas desenvainadas a su portátil de gente foraja que les gusta golpear viejitos en el Real Felipe. Tal vez si cometemos semejantes actos delincuenciales agilizará los trámites, así le dirá a Buleje Pum, otro que juega bien a las paredes y gana ocho lucas de puro paseante, que deje de huevearnos con el escudo de su secretaria (según él nos huevea aunque ni hablar sabe).

“¡Que la chupen Carlos, que la chupen!”

16 Octubre 2009 por madrepora

diegoDesde la cómoda terraza de mi casa pensión del Aromito pude ver por televisión cómo el buen Diego Maradona soltó su lengua viperina y sabia, luego del triunfo argentino ante la selección uruguaya, contra los medios periodísticos de su país que lo criticaron con veneno (vincularon los malos resultados del técnico con el sucio recuerdo del pasado, inmerso en el mundo de las drogas duras) estas tres últimas semanas de infarto , pues la clasificación de su equipo al mundial de Sudáfrica estuvo en riesgo. Aunque desde esta tribuna pensamos que todo no fue más que un ruido sucio generado por los capos futboleros que presionaron con sus malas artes para cotizar mejor en “la bolsa” las gambetas cortas y endemoniadas de Leonel Messi en el mundial, para poner un ejemplo de los empleados talentosos. Si bien Diego ya había practicado un perfecto avioncito en el lluvioso grass del monumental de River cuando venció a Perú, saliendo de perdedor (de Perú no hablemos) y con el apto perfil para conseguir el ansiado cuarto puesto que lo llevaría sin escalas al ansiado certamen mundial. Esta vez el entrenador esperó el final del match para empezar a reír, a llorar, con una capa roja que le guardaba la espalda de los malos comentarios y que lo hacía ver como un superhéroe de futbol infantil otra vez campeón. Diego se perdió entre el grupo de camisetas azules, encontró a Sebastian Bollati y lo besó sin descanso, al autor del gol que llevará directo al país de las vacas y las nubes compactas a la gloria, fue envuelto en el efusivo cogollo de melenas argentinas. Todos querían abrazar al nuevo “santo”. “San Sebastián”. Diego también era felicitado por su cuerpo técnico y por la tribuna y él llorando eufórico encontró en la confusión a su legendario amigo Carlitos Bilardo a quien no paraba de gritar: “¡Que la chupen, que la chupen, que la sigan chupando, que la sigan mamando, Carlitos!”. Así Maradona cumplía la promesa que lanzó en la conferencia de prensa pasada, donde cuadró a sus detractores y apuntándolos con el dedo les advirtió que una vez  logrado  “el objetivo” iba a hablar grueso sobre algunos indeseables de los medios periodísticos porque, les recordó a todos: “Yo tengo memoria”, y en su memoria habían chupadas, mamadas y metidas contra esos boludos. Diego es frontal y espontáneo. Un genio de la cultura popular hasta para declarar y regalar títulos (La Diosa de la Libertad, San Palermo, ¿El Maestrito?, “El Papa es el jefe de la mafia”, etc.) En la última conferencia en el mítico estadio uruguayo dedicó el triunfo del equipo a todo el pueblo argentino que había cruzado el charco con la fe puesta en San Maradona, pero para los demás dijo ante las cámaras de televisión: “¡Que la chupen, que la sigan chupando! A continuación, un periodista de esos porteños colorados de Fox intentó preguntar sobre su futuro como técnico, y antes de responder Diego lo acusó de” tenerla adentro”, luego no dijo nada. Sin duda había identificado a un enemigo. Puedes criticar pero no con la mala leche que lo hiciste. Dalma y Gianina han estado atentas a quienes nos intentaban demoler, concluyó.

El Amigo gil

15 Octubre 2009 por miguelcoletti

henry spencer4333Es el último chiste del gobierno para frenar los accidentes automovilísticos en el primer puerto, aunque aquí en el Callao antiguo estos hechos trágicos se dan al nacimiento de un obispo. Pocas veces un auto choca contra un grifo y descubre petróleo o se ingresa una carnada al mar y se engancha un cardumen. Esto es muy extraño. El juego del “Amigo Gil” consiste en que una patrulla de sanos asalta una alegre fiesta y nombra en cada batería de parroquianos al famoso amigo quien esa noche no beberá y tendrá que ir a dejar a cada parroquiano embriagado en su santo hogar, con un brevete apto y un supuesto auto que este debe tener limpio de faltas y en buen estado mecánico. El último fin de semana asaltaron el mitológico salsódromo de mi tío Alfonso”Pucho” Yañez , “El Sabroso Casino Royalty”. La leyenda de este local es musical y arrechona, se cuenta que en estas mesas de buque y piso de aserrín, se empezaron a escuchar los primeros vinilos de la gloriosa sonora matancera y Héctor Lavoe y Frankie que traían los vaporinos de la Isla de Puerto Rico hasta esa cantina que antes era un burdel solapa. Aquí empezaron a practicarse los primeros bailes de salsa dura con chaveta y aspa . Uja forajida . Aja Maruja… Dicen que un sano de lentes poto de botella se acercó a una batería de estibadores del barrio de Puno que celebraban ese día otra “coronada” o embarque al extranjero que salió en las primeras horas de la madrugada, con la más antigua de las prostitutas de “Blue Moon” del barrio rojo de Dos de Mayo, “La Fara” que esa mañana repartía caricias a diestra y siniestra a sus pacientes de turno y se forraba de dólares el falso calzón. Cuando el gran “Rascachula” hundía solapa el brazo pierna entre la falda de la rubia al pomo retumbando el local salsero con la descarga musical de “Son Boricua” ,  estos sanos  de la patrulla se atrevieron a quitar la sal de la vida del recinto, pidieron cortar la salsa no sé en nombre de qué Dios. Silencio total. Detuvieron el gozo latino, el saoco y el bongó y de frente sin aspavientos el parroquiano de los lentes gruesos le puso en la solapa de la camisa de seda  la credencial de “Amigo Elegido” al buen Rascachula, que lo miraba todo anestesiado pero sereno y no podía entender ni actuar ágilmente ante la osadía del buen hombre y de sus buenas maneras. ¿Por qué lo había elegido a él, si habías tantos sanos a su alrededor?: Piquito, el Pato Cabanillas, Saladito I, Perrín, Agua Tibia, Sopita, Chino Chevy, etc. Tal vez por su supuesta serenidad y dureza, sin gestos de violencia y con atención desmedida en los actos vulgares de sus amigos para contrarrestarlos. Simplemente no entendió y cuando quiso responder, haciendo un gran esfuerzo para hablar, los muy aventureros amigos ya habían salido de la escena salsera y huyeron en su combi. El tío Pucho que observaba fumando con sus ojos chinos que nunca se sabía si estaba riendo, o pensando o estaba tieso, felicitó el civismo de nuestros delincuentes amigos y como acicate puso un nuevo disco de Lavoe.

LA ADIVINADORA

6 Octubre 2009 por miguelcoletti

 

aion0218bh7Cuando mi madre era joven acostumbraba a llevarnos por las tardes a pasear por el  viejo Callao, nos gustaba la soledad de las calles y el frío viento cargado de gotas de lluvia que nos impedía ver el suelo, por eso caminábamos  con capucha, abrazados y despacio para no resbalar. A veces salía el sol en el puerto pero no eran tan placenteras las calles, pues  el calor era la alegría de los barrios  que se llenaban de gente seria con los polos amarrados a  la cintura y el torso chuzeado  (siempre con un vaso al tope),  se gritaban miles de insultos de cuadra a cuadra sin respeto alguno por los vecinos

-          Changui…tu maiiiiiiire.

-          Bobaso primo…que bobo

Íbamos hasta la Plaza Casanave, y luego a ver el mar, a los pescadores de cordel y a los marineros que saltaban desde el dársena a sus acorazados. Mi vieja conocía todos los atajos de las calles del  Callao  y  a todos los personajes refundidos en estas: al loco caja, a pucho Yáñez (papá de puchungo y actor extra en la famosa novela “el derecho de nacer”), a “tamal” Anchisi, al famoso Valeriano López, al viejo Barbadillo(el padre de Gerónimo), a Papo y su Combo, a los mellizos Naranjo, a mi tío Piquito,  a la Chica Dinamita y a su hermano Wilbert, etc. Todos ellos habían sido sus amigos de juventud en el Callao antiguo. Cuando estas calles eran pasajes empedrados sin salida que siempre terminaban en lujosos ranchos con enredaderas de geranio a espaldas del mar bravo, mucho tiempo antes de la invasión de los norteños y de la fuga de los naturales a Norteamérica.

 Yo y mi hermana, que en ese tiempo era  una  pelirroja de trenzas largas y pecosa hasta el último dedo del pie, a quien los barrios llamaban “Pinina” por una serie de televisión argentina muy de moda en ese tiempo, éramos felices con esos viajes exploratorios a las entrañas del Callao.

Uno de esos días de tempestad, mi madre, seguramente cansada de las continuas “canas” de mi viejo y el misterio de sus desapariciones por semanas enteras, nos llevó hacia una pequeña casa de la calle Constitución en el Callao antiguo.

Constitución 538- Callao 01

Era una casa diferente al resto, tan arregladitas con regaderas y faroles de luz incandescentes. La fachada de esta casa era verde y la madera  podrida de la puerta había sido endurecida por pintura de barco.

Mi madre tocó varias veces la puerta con la argolla de león sin brillo.

-          ¿Adita?. Abre vieja chuchumeca.

-          ¿Gitanita, eres tú? Has venido  sola

-          No. He traído a mis críos para que los conozcas

Entonces la anciana se dejó ver y se deshizo en frases de bienvenida  y me curó un repentino hipo que me causó ver su rostro oscuro, puso con su mano rugosa un palito de fósforo sobre mi oreja y eso bastó, el aire se destrabó. Eso era magia.

 

-Tienes una blanquita y un chinito. Solo te falta el negro para que sean “los reyes magos”. Se reía sin fuerzas.

 Luego de fervorosas comparaciones  del rostro de mi hermana con antiguos parientes que ella también conocía, mi madre pasó a tomar lugar detrás de un biombo  verde esmeralda. 

Desde  el  sillón, donde esperábamos solo se veía dos sombras lánguidas que se agrandaban y reducían, hablando en tono bajo. La sala de la  casa estaba llena de rosarios y estampas de santos cristianos desconocidos, San Expedito, San Ildefonso, Martirologio.

Del centro de la  mesa de cartas  ascendía un fino humo de incienso que llegaba hasta nuestro desarrollado olfato de niños chalacos.

-          Es canela, le decía a mi hermana.

Ella que olía mejor que yo me replicó.

-          Ese no es canela, es cannabis.

Las respuestas de  la adivinadora se escuchaban hasta donde yo estaba, pues su voz era bastante ronca como de rana:

-Aquí tienes al Ángel exterminador, eso significa problemas en casa.

-Aquí tienes la balanza chueca, pero a tu favor. Otra persona aparece.

-Ahora vuelve a partir las cartas con la mano izquierda.

-La espada y la mujer rana. Alguien te reclama desde el más allá. Te sigue queriendo más allá de la muerte y la distancia.

Al término de la lectura de cartas, la anciana roció agua florida en toda la habitación y  sobre las manos de mi madre que se encontraban en actitud de rezo. El aroma de esa agua era penetrante y nos gustaba pues nuestra casa siempre olía así, a flores exóticas.

Nos despedimos de la anciana  y al besar el rostro me volvió el hipo, ella me dijo:

-Ahora sí sacalaguas, váyanse a joder a Moya.

¿Moya? Y quién es Moya? La anciana sonrió socarronamente… Moya era un negrito que…

Mi madre me quitó de un jalón de las explicaciones de la anciana y me encadenó a su brazo para caminar en la lluvia. El hipo me torturaba  y yo esperé llegar a casa para repetir el acto del palito de fósforo en la oreja y  terminar con esos molestos sobresaltos. Fueron en vano todos los intentos. Yo no era mago. Tuve que hacer la de los tres traguitos de agua nomás.

Camotal

24 Septiembre 2009 por miguelcoletti

islaSon demasiadas las historias de surf, lobos y apariciones escabrosas  que encierra  “el camotal”, un banco de arena dejado a su suerte en el camino de mar hacia las famosas Islas Palomino y que fue parte del territorio del Callao hasta que el maremoto de 10º del año 1746 lo desmembró de nuestra madre patria – donde perecieron más de seis mil chalacos, y solo lograron salvarse199, entre los que se encontraba alguno de mis ascendientes, que cosechaba camote tranquilamente en el Callao agrícola (para ser exactos en el fundo “El Ayllu”) cuando la gigantesca ola lo cubrió todo en la costa cercana.

 Esta pequeña “Atlántida chalaca” o “Ciudad Sumergida” puede verse solo si usted tiene buena suerte (y ojos para ver) y la marea está baja y complaciente. En esta situación se logra vislumbrar un antiguo carruaje con cochero negro, espuelas y animal incluido, todo patas arriba y congelados en el tiempo.

Pero hay una historia fantástica que todavía ronda mi cabeza, y fue la narración que me hizo el famoso chalanero Saladito I, cuando en aquella oportunidad  yo me dirigía en su cómoda y espaciosa “Pariñas” hacia otro puerto en busca de más escritores submarinos.

-Buscándome la vida por la costa brava del Callao, recogí a una pareja de recién casados excéntricos en la Playa de la Ribera, el señor y la señora Nini. Quienes sabían con exactitud del ciclo de las mareas y del reflote temporal de este famoso “Camotal” y habían decidido a manera de luna de miel, organizar ese día un inusual picnic en esta isla flotante. Así que tomaron los servicios de mi embarcación en el muelle artesanal del Aromito luego de acordar el precio, 13 pesos la ida, y la vuelta dependería de la horade retorno. Empecé a hundir los remos en el agua, traspasando la distancia del malacoso mar y la tierra empezó a quedar atrás. Veíamos la orilla del Aromito como un destino lejano cubierto de nubes y el sesentón edificio de la ex CPV tenía la apariencia de un manicomio fantasma.

Luego de bracear cerca de hora y media sin respiro, ayudé al excéntrico matrimonio a desembarcar su inusual picnic entre los preciosos lobos marinos. Entre sus provisiones alcancé a ver: latas de  conserva de patillo, muccame, galletas y  palta fuerte, lentes para ver dentro del agua, hilo de pescar enrollado en una tabla de picar  con escamas, carnadas vivas encerradas en un taper, un pequeño arpón, un péndulo, botellones de chicha canera y un extraño juego de barajas que la señora Nini no separaba de su sobaco.

-¿Entonces, a qué hora empieza a subir la marea varón? A ver, son las 9 am.

-A las 3 de la tarde, respondí de inmediato, a esa hora regresaré por ustedes. Es una promesa señores “Crusoe”

En el camino de vuelta al Aromito me encontré con una cuadrilla bulliciosa de surfers pelo pintao que pasó muy cerca de mi chalana sin percatarse. Ya en tierra chucuiteña, un viejo amigo del mismo oficio, el popular “Peje-Rey” que de mañana ya celebraba cuitas,  me invitó a degustar los riquísimos panes con “pejerrey” del Rovira, traídos a la mesa por el eterno mozo de lentes poto de botella y aserrín, acompañados de la incomparable Pilsen para digerir las espinas. Y como celebrando las penas, la hora se pasa en un santiamén,  recién recordé a mis excéntricos tripulantes cuando el reloj cucú de la catedral dio exactamente  tres fuertes campanazos.

Con la cabeza adormecida por el alcohol me despedí simbólicamente de mi deprimido compadre, cuando él había enterrado el pico en la vieja mesa del restaurante, y me subí al Pariñas bastante asustado por el posible hundimiento del camotal y de los excéntricos Nini.

Cuando por fin  los tenía a menos de una cuarta de agua, vi cómo el señor N. a quien el agua le llegaba a las rodillas, había subido a sus hombros a su nerviosa mujercita para salvarla del ahogo. Ella no paraba de dar gritos de auxilio que en otra situación resultarían inútiles. SOS.

-Es usted un ebrio irresponsable me replicaba la doña desde su alta silla. Para usted son primero los borrachos abandonados que su trabajo.

De una fuerte braceada con la izquierda y un jalón con la derecha logré subir a los dos  al “Pariñas”.

Don Nini, sin embargo, agradeció mi acto heroico

-Fue algo muy excitante varón, pero muy riesgoso.

-Ambos tiritaban de frío exageradamente, así que los arropé con mi abrigo de piel de lobo marino y los llevé con el cuero bastante arrugado de vuelta al Aromito, la mujer sacó de entre sus tetas una carta de oráculo y me la entregó. El ángel exterminador con lentes potos de botella. Luego de eso desaparecieron entre las piedras de canto rodado abrazados y vueltos a la vida.

Se fueron, y yo todavía mareado me preguntaba y respondía por la tremenda sabiduría de esta  bruja proveniente de la Atlántida  chalaca.

¡Chin Pum! Robinson Crusoe