Escritor y gestor cultural chalaco, Miguel Coletti recibe una distinción por su labor
14 octubre 2011La Reja
18 septiembre 2011
Fue en la inspección submarina de la malacosa playa de La Reja-un refugio marino sitiado por cuevas naturales y una reja de metal que separa a los bañistas por clases sociales- donde recogí unos salvajes ejemplares de fauna marina que cortaban con sus filosas tenazas la red de pescar que extendí en el agua picada. Colectados los “crustaceos”, pasé por sus antenas un cordel de pescar caliente que resultó en un hermoso collar de cangrejos vivos que hacían sonar sus filosas tijeras alrededor de mi cuello salado haciendo mucho ruido y calando mi piel hasta las heridas. Mientras ellos zurcían barrotes sobre mi epidermis, recordé por asociación y sorpresa, mientras volvía por el camino de la playa hacia la pensión del Aromito, las conversaciones alturadas que flotaban en la mente acuosa de hace 14 años y me conducían por un sendero faite de la calle Cochrane en el centro del Callao detrás de una reja de mercado , conversaciones serias para mi espíritu aprendiz, charlas gruesas de asaltantes de puerto y bultos de madrugada que se escondían debajo de las tapas de desagüe, de baile con discusión y cuello dispuesto, plomazo entre vaporinos y oilers, boletos de muerto con falso al amanecer en el rumbo de la adivinación y la brujería porteña, la desconfianza del pintao y del charly contra el rencor del trinchudo que reclamaba su lugar en el puerto choro, la angustia de la madre chalaca castradora y la espera de malas noticias, el desprecio por la vida del hijo ladrón , el cuerpo baleado del semejante, el cerebro del Callao gobernado por la vaina.
Estas conversaciones antiguas me trasladaban por una máquina del tiempo boba, hacia años remotos e indescifrables cuando me fue presentado a muy temprana edad por un pariente ahora perdido, el genial viejo Federico Mutis, célebre guardián del mercado central del Callao. Llave principal. Cunda discreto, siempre de camisa diamantada y léxico picante. En su época de ser había llegado a boxeador profesional de barrio, noqueador de quijada fuerte, partidor de almas, valiente, un recio estibador del TMC. Era ágil y aguerrido como todos los de su especie a la hora de circular la chaveta y hundir el frío metal en la carne, dejó sus mejores años entre la cárcel y el muelle, viviendo del laburo atracador y desaduanado, primero con grúa, luego con pato, reunía al final de la jornada ganancias excesivas de los buques mercantes que en la mayoría de casos dejaban un “solidario” óbolo en sus bolsillos. Don “Fefefifo” y su corte de galifardos, puntos y contrapuntos, siempre ganaban precio en la balanza de la vida.
Yo, anduve un tiempo de larga soledad frecuentando a estos viejos amigos que de alguna manera me acercaban tercamente al recuerdo de mi pariente perdido hace poco tiempo, iba planchando a diario las calles del centro del Callao con botas de obrero americano, perdonando la envidia de los lacras que aguaitaban siempre el buen vestir y el andar “limpio”, rozando los hombros como zombi de los seres oscuros del Callao nocturno. Estas conversaciones del final de la tarde que procuraba siempre escuchar y recordar, se producían apenas cerradas las grandes puertas del mercado. Durante esos años contradictorios logré acumular valiosa información sobre la historia del corazón del Callao antiguo, que luego fue escrita en un diario como este, sobre mi amistad con los viejos vigilantes nocturnos, patrimonio ahora extinto del antiguo Mercado Central del Callao, personas misteriosas en su vestimenta afranelada con desprecio por la moda, una facha “necesaria” para soportar el intenso frío de la madrugada. Ellos eran poseedores de una imaginación sorprendente y creativa para la narración oral de la magia porteña y el contrapunto de noticias fúnebres; estos señores siempre departían desde su cómodo puesto de vigía que era un sillón despanzurrado que alistaban para iniciar los monólogos, yo desde afuera del mercado asistía como un invitado y saludaba del otro lado de la reja, a veces llevaba un lonche o a veces les alcanzaba cigarros por entre los barrotes a estos sabios nocturnos: Mutis García, Prada y Marín, quienes soltaban espontáneas y profundas charlas sobre la estampa de los chalacos de antes y sus tradiciones perdidas, sabían historias muy antiguas que provenían de la época cuando se construyó el mercado, sobre los desfalcos millonarios en la Tesorería del recinto con el cuento del plomo y las balanzas des- calibradas de los carniceros, la famosa tragedia del cargador de bultos Tomás Tapia, un estibador puneño quien tuvo la mala fortuna de ser atrapado, en la cámara frigorífica mientras “colgaba” una res, por un mal viento o una mano siniestra que selló la puerta de acero y lo sentenció a morir congelado, pues ni ellos, los vigilantes nocturnos pudieron escuchar los gritos de frío del recio cargador esa madrugada. Sus conversaciones eran extensas y con datos precisos sobre fechas, locaciones, horas del día y descripción de “rostros señalados” de los principales de sus historias. Siempre eran los mismos temas pesimistas, la misma chola pero con otro forro, muertes imprevistas y heroicas, inmensas plagas de ratas e insectos que brincaban toda la noche sobre los alimentos que serían rematados al día siguiente al público, las tétricas “penas” o apariciones de almitas, frecuentes en la zona de los pescadores y marisqueros, y algunos otros temas de fantasía correspondientes al Callao antiguo , perfectamente narrados por ellos, historias que en ese momento deslumbraban mi imaginación de adolescente y que continuaré recordando.
Abrí la reja y salí…
BREVES IMPRESIONES SOBRE BARCELONA
9 septiembre 2011
Barcelona es una ciudad iluminada por sus plazuelas escondidas, palacios medievales y monumentos mitológicos entre calles estrechas y antiguas. El centro de la ciudad está gobernado por las Ramblas del Eixample, Plaza Cataluña y el Paseo de Gracia, donde la casa Batló de Gaudi prepara los ojos para la finta de las últimas modelos de Benetton y Ermenegildo Zegna mostrando a contraluz sus europeos cuerpos maniquíes en las vitrinas de las tiendas de zapatos negros en punta, de correas de cuero negro, de látigos con punta, diamantes de vivísimo color; cruzando la avenida, embajadas, bancos de euros y bancos tomar asiento, paradero de bicicletas rojas, puestos de periódicos, gente robusta que come pan solo, mujeres hermosas con anteojos de carey de marco grueso, chicas con minifalda y medias negras hasta el tronco del cuerpo, que repiten incansablemente por el paseo expresiones idiomáticas como vale, vale… un mogollón de tiempo chavá, macho, y entonces… me cabreé cabeza, y en vez de ostias dicen ostras, gente miserable sin pasado, que se te acerca sin pensarlo y te ordena en one, un cigarrillo o 2 euros para su boleto del metro ,o siguiendo la ruta del tren que conduce a Bella Terra en la UAB, donde imparte catecismo mi buen amigo Serés , veo la biblioteca desgastada por la humedad del puerto y por el metal, cuánto por ver… todo contiene esta calle inmensa y morbosa, las sillas de los cafés y bares desplegadas al sol por la ruta del boulevard invaden las ramblas, no existe espacio para el tránsito no- recreativo, en medio de esta radio bemba catalana, árabe, pakistaní, latinoamericana, asiática, gitana, andaluza. En la noche sube el tono Camarón de la isla y flota en el aire de los comentarios de la peña, en los dichos de la calle y costumbres de los parroquianos de esta ciudad que funciona de día y noche sin descanso como una terrible máquina del sexo merfi, que recibe x millones de turistas sedientos de juerga mediterránea y buena mesa. Barcelona, por su llegada artística, contiene grata variedad de todas las razas del interior, norte, sur y centro de España y del mundo entero, de todos los continentes, millones de guiris e inmigrantes han hecho suya esta ciudad seria del mediterráneo para sucumbir en ella, los sueños de su vida.
DANTE CASTRO: autor chalaco en la Feria del Libro Zonal de Huancayo
11 julio 2011MANOFALSA no revista chalaca estuvo en zona Wanka para el cierre de la 3era Feria del Libro Zona Huancayo. En el camino encontrose con su paisano Dante Castro, narrador intempestivo y activo intelectual de nuestro puerto (necesario es señalar que por sus venas algo de sangre huancaina corre) quien fue convidado igualmente para presentar su libro Cuando hablan los muertos y otras actividades adicionales.
Asimismo, Dante reafirmó su adhesión a MF y viceversa. Fe de esto, la fotografía superior da cuenta de la cofradía formada. Desde la izquierda, sin llegar a la derecha…: Miguel Det, Dante Castro, Miguel Coletti & Carlos Estela; detrás del lente, nuestro socio MF, Lito García quien documentó gráficamente este periplo wanka.
Mención aparte para las insuperables Pilsen que llevan nuestro nombre de puerto.
CROQUIS DE LA PLAYA_Adalberto Varallanos
15 junio 2011“La mañana se pasea por la playa vestida de sol”,
O. Girondo.
A Ernesto Higuera, cerca al mar y frente al sol.
CALLAO… LA PUNTA. Avisan los letreros comedidos. El tranvía canta en las curvas la canción de 34 grados bajo cualquier persona. Intermedio de pobreza de paisaje entre Lima y Callao. Hay que ir a ver el mar una mañana que puede ser bonita, linda o solamente… hermosa. ¿Pero usted conoce de veras el mar?… ¡Ah sí, los hombres y las mujeres etcétera!, estamos en la tierra, en el mar o en el aire. Cuidado aviador, se va usted a caer. Y en el mar existen muchos peces, ¿no es cierto?, y marineros y capitanes que miran por la blusa o por la gorra. En el mar pueden hacerse muchas cosas, por ejemplo… ahogarse. Pero el mar con sus poemas de agua, con su horizonte que entra hasta la cocina de la casa con “vista al mar”, con su babita, con sus bañistas y sus buques. Paréntesis: ¿en alta mar, el buque está sobre el mar o sobre el cielo?… al medio… ¡Ay! mar; como dice un poeta amigo, viejecito, ya no te tenemos miedo…
La Punta es un balneario, dicen, pero también puede dejar de serlo el día… el día que se ahogue. Las casas, por orden de la Providencia, están vestidas de domingo. Chalets, clubecitos lindos a bajo precio.
Nos ponemos sentimentales. Se puede, por ejemplo, llorar; por ejemplo, suspirar; por ejemplo, gemir; por ejemplo… bañarse.
En la playa. Es decir que hemos llegado a la playa. Puedo describir, con palabra ajena, así: “Brazos. Piernas amputadas. Cuerpos que se reintegran. Cabezas flotantes de caucho. La sombra de los toldos. Los ojos de las chicas que se inyectan de novelas y horizontes. Mi alegría de zapatos de goma, que me hace rebotar sobre la arena… Por ochenta centavos los fotógrafos venden los cuerpos de las bañistas. Bandadas de gaviotas que fingen el vuelo destrozado de un pedazo blanco de papel. Ante todo está el mar. ¡El mar!, hasta gritar ¡BASTA!”…
Tierra, sol, agua y piedras. Se puede ser un conductor de olas. La playa está vestida de bañistas y de bañistos. Ella ha venido en su “Cadillac”, en su “Hudson” o en su “Chandler”… Aquí el agua es gratis, por cierto… Un diálogo. Mil amores suspendidos, cien deseos continuados y las ganas, hay para todo.
Nos paseamos, mediante la arena, calculando la sonrisa de las señoritas y del sol, ese gran testigo, alcalde del balneario.
Puede usted estar alegre, puede usted sentarse en la arena o decir que sí o que no.
¿A quién se le ocurrió comparar al mar con la mujer? (¡perdón señoritas!). A un romántico, por supuesto, por supuesto. Él y ella, ya sabemos, hay un él y una ella, y entre los dos puede caber un tercero… el sol o un niño. Sombrillas, su desnudez, su maillot y a veces: “AH, HIJA YO VENGO POR EL SOL”, dice una.
Hay que hacer algo para más tarde, respirar por otros o pensar en el viaje. Puros anhelos para un señor que va a ocupar un día de verano. Da lástima dejar una playa como a una “amada”.
El tranvía canta la vuelta y seguridad de la tierra…
La Punta, marzo, 1928.

Los Chalacos x Ángela Ramos
24 marzo 2011Mamita se sale el mar
y se vienen los chalacos
las ocho nos van a dar
van a haber sustos y atracos
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No quiero un esquelético
mariposón, currutaco;
yo quiero un muchacho atlético
del Atlético Chalaco
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Alegre, atropellador,
buscapleito, jaranero,
celoso y engañador
¡un chalaco así yo quiero!
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Un paseíto muy especial por tierras chalacas x Lorena Valdivia
18 marzo 2011
Un amigo español nos comentó sobre un escritor chalaco llamado Mario, que según él, teníamos que conocer. Ayer, Jason, yo y un amigo, que siempre está dispuesto a acompañarnos en este tipo de aventuras nos fuimos a encontrar con Mario a la Plaza Grau del Callao a las 12:30 del día Jueves 10 de Marzo. Caminamos por los alrededores, mientras Mario nos iba contando historias de cada esquina hasta que llegamos a ´Rovira´, un bar en la calle Daniel Nieto 197 (frente a la Plaza Grau), que fue fundado en el año 1907. Entramos y nos recibe Tito súper alegre y enérgico. Como si fuéramos buenos chalacos pedimos un pan con pejerrey para cada uno y chelitas para acompañar, mientras, Mario nos cuenta historias sobre crímenes del Callao y sus relatos inconclusos. Lo miramos y escuchamos con fascinación. Terminamos, y caminamos un poco más, aproximándonos a Castilla, un señor por ahí nos dijo que caminemos máximo una cuadra más y que no más si no fuimos. De pronto nos damos cuenta de que hay un restaurante llamado Mateo justo al frente de otro exactamente igual, los dos restaurantes tenían gente. ¿Gracioso no? Caminamos un poco más y vemos una construcción muy bonita, antigua y de estilo europeo. Un chalaco con pinta de ´bacán´ nos dice que unos judíos billetudos acaban de comprarlo y van a hacer un hotel lujosísimo.
Mario sugiere dirigirnos a La Punta. Llegamos y vemos lo lindo que está quedando con las renovaciones que están haciendo en el muelle y los caminos, en que solía patinar de chiquita cuando mi abuelito me llevaba a La Punta a
comer anticuchos y a recoger pebbles. A las tres de la tarde, ya más hambrientos, Mario nos lleva a la ´Cebichería Perla Marina´ en Av. Haya de la Torre 271-La Perla, seguimos loreando entre choritos a la chalaca, cebiche, jalea y parihuela (plato muy popular en el Callao). De pronto se acerca el dueño, Lucho Bendezú, o más conocido como ´Lucheti´, un pata muy buena gente digno de respeto, ya que empezó con una carretilla en la puerta del terminal marítimo del Callao. Un trabajo que no cualquier puede hacer con eficiencia, eficacia y rapidez a la vez.
Salimos de la cebichería de ´Lucheti´ a las 5pm y Mario nos pide que lo dejemos invitarnos una chicha morada especial en un sitio muy especial. Es así como, nos dirigimos al primer piso de una casa en la cuadra 3 de la Av. Guardia Chalaca, el local no tenía letrero, tenía algunas mesitas, fotos antiguas en las paredes, música de antaño tocando, cositas muy ricas a la vista y el dueño japonés detrás del mostrador serio y enfocado cortando jamón. ¡Esto tenía que ser buenísimo! Nos sirven las chichas, probamos y el silencio nos rodea, nos quedamos tontos y Mario nos mira matándose de risa. Mario va casi todos los días a ese lugar desde hace más de 20 años y se burlaba de nuestras caras porque, en efecto, es una de las mejores chichas moradas que puedes probar, el maíz se siente, el limón está en su punto, la textura es como una seda cremosa y sabrosa, una delicia. Terminamos la chicha re contentos y de la nada la sobrina del dueño pone una causa de pollo con salsa huancaína en la mesa. Todos piteamos, ´¡Mario ya no podemos más!´ y Mario nos pide que por favor la probemos. Probamos, y el mismo silencio se apodera de la mesa nuevamente, la mezcla de la papa amarilla, ají amarillo y limoncito estaba deliciosa, el pollito adentro tierno y contundente, estaba muy bien hecha. Mario no podía contenerse, tenía que hacernos probar más de lo que tanto lo ha maravillado desde hace mucho tiempo, pide una mazamorra y un arroz con leche. La sobrina matándose de risa los trae, mientras nos cuenta del lugar, de sus dueños y de su pequeña carta de 8 opciones aproximadamente. Ambos postres, estuvieron espectaculares, ambos de consistencias perfectas y de sabores ricos y delicados a la vez. Aunque al sitio llegaba y llegaba gente y pedidos, el sitio era para ser un escándalo, con colas en la calle. Sin embargo, aunque los dueños han sido ofrecidos aparecer en reportajes, ellos no quieren. La familia atiende en este huarique, sólo de Lunes a Viernes de 5 a 10pm. No quieren complicarse la vida, no quieren masificar sus productos. Por el contrario, quieren ofrecer productos excelentes, baratos y exclusivos a su gente. ¿Una palabra para describir lo que hacen? pasión. De esta manera, este huarique sin letrero, que se llama Fuente de Soda Miguel (o más conocido como ´El Chinito´) es de ahora en adelante uno de mis huariques favoritos.
Camino a la casa, pienso como Lima es tan grande, tan diversa, tan deliciosa y de lo contenta que me siento de haber regresado a mi país. Llego a mi casa, a eso de las 8pm, a seguir conversando con Mario, ahora por Facebook, sobre su libro ´Un Jibarito y El Callao´. Un libro escrito por él, Mario Aragón, y su mentor Juan Gómez Rojas en el cual nos cuentan secretos sobre Héctor Lavoe y el impacto que causó en corazones peruanos y chalacos. Así también, el libro contiene diversos elementos históricos del Callao. Perfecta manera de cerrar la aventura en el Callao. Y bueno qué más puedo hacer, que seguir conociendo gente admirable e interesante, sitios de sabor que no están a la vuelta de tu casa y aprendiendo, aprendiendo, aprendiendo cada día más y más sobre mi rico país y su gente.
Pre-Isla
25 diciembre 2010
Según los procaces pescadores de la ISLA San Lorenzo-en su mayoría descendientes disidentes de la etnia Colli, brazo sanguíneo confuso de la realeza aimara venida a menos a causa de la usurpación de sus dominios por el nuevo orden del imperio- sus ancestros fueron un grupo de nobles obligados al destierro como escarmiento por el inga desde la asfixiante altura altiplánica (un paraíso para sus pulmones) del pueblo sureño de Chucuito-Puno hasta la bajeza de los-0 metros sobre el nivel del mar costeño en condición de mitmaqs.
Esta Isla rebautizada por el conquistador Incaico como Sina, que significa según el diccionario Castellano-Keswa- Castellano de González Holguín “infértil, sin vida” , fue en su apogeo administrativo, un territorio alterno al Callao que constituyó un fortín idiomático, una academia de lenguas que respaldaba la independencia cultural de la isla, era un laboratorio de aplicación de su idioma secreto y de otras curiosidades lingüísticas como expresiones coloquiales, frases hechas, clicks modernos de esta lengua que ha llegado moribunda hasta nuestros días como una gramática indescifrable preservada en el diseño de los símbolos de las redes de pescar fabricadas por los descendientes pescadores actuales.
El Chango o lengua de los penetrados, se extendió y consolidó su uso por todos los bordes de esta particular colonia marina- llamada por los nuevos conquistadores “los llanos isleños”- de artistas y semi sacerdotes collis muy por el contrario de sus vecinos porteños de la orilla próxima del muelle de Chucuito-Callao que continuaban utilizando el runa simi como vehículo de comunicación.
Estos antiguos pobladores ubicaron sobre esta arena salobre y calcinante numerosos talleres gratuitos de enseñanza de su idioma y de otros, dentro una sociedad donde un pequeño grupo de gramáticos (insisto en lo de semi sacerdotes) de abolengo conducían el destino de la lengua en sesiones secretas; era muy común encontrar a estos individuos frecuentando en tertulias interminables luego de la diaria cátedra a gente de reputación cuestionada como maestros de tablas solunares, poetas- pintores, músicos-brujos, ceramistas-antareros, lingüistas informantes, todos pescadores y todos artistas, a quienes se les pedía consejo y guía espiritual.
Sobre los bancos de arena estéril que son una escondida prolongación de la Cordillera de los Andes, aparece en medio del mar y la nada un muro donde se escribe el grito de un cojonudo técnico de tercera: soldado, ella te prefiere más que a tu recuerdo, descansa este monumento-cementerio sobre el océano arrechísimo, exorbitante de arena con estrellas y momias intactas, soldaditos de plomo del SMO que han homenajeado en el 2010 con sus imposibles abdominales y su sangre azul, la plaqueta de acrílico azul que se debate entre la vida y la muerte en medio del mar junto a sus pegantes bilingües con ayuda de comentarios de profesores gringos de alguna universidad de los yunaites, plaqueta objeto en 2 idiomas vigentes (castellano e ingles) diseñada para los antiguos pobladores y para los migrantes actuales.
Los penetrados, poseedores de la lengua hablaban chango todo el día, eran elitistas en cuanto a sus amistades y se ufanaban de ser poetas políglotas, lectores exquisitos de la coca y mercaderes tigres de relaciones sociales con los apus, barateros y radio bemba de piel de lobo, de pase de cuy, y de pez tigre y de narraciones épicas de la creación del mundo de la isla en un solo día, y de sus encuentros con bufeos peleadores en el medio del mar, siempre hablaban con su rostro embandejado en su idioma puro y oriundo sin errar en tonos ni en acentos rancios que combinaban perfectamente y que les entregaba más abolengo a su estampa. . Conocían estos vulnerados a su vez las perfectas costumbres del hurto y la psicotropía del bajo mundo como nadie en la otra orilla.
Ellos sabían recolectar con sus redes el bello cangrejo, el pejerrey de aluminio, y la concha de abanico con avidez y justeza, sin cortarse los dedos ni chuparse la sangre; se preocuparon tanto en enseñar a comunicarse con “señas y maromas” a la inmensa colonia de lobos marinos que habitaba los confines de la isla repitiendo en purito Chango la siguiente orden para que ellos los sirvan y los adulen, haciéndolos ciegos aliados de su movida separatista.
- Sentado, sentado he dicho
-Ahora, parado…paradito
Escritor chalaco, Miguel Coletti, presenta libro y expone en Río Claro, Brasil
28 junio 2010
chalacos en ultramar! gritó Perú Bú, desde borda & burdo con sus ornamentos apresuróse a saludar a su submaprimo Miguel Coletti, quien abandonó su Callao literario para visitar tierras cariocas en residencia donde su otro primo vôcé: José Roberto Sechi, quien maniobra en Río Claro. Sao Paolo, Brasil, la galería/centrocultural/etcetcetcetcetc… nombrada SECHIISLAND. centro de operaciones donde se instaló la muestra EL MUNDO ESTÁ HECHO PARA QUE NO LLEGUES / A BRASIL/ basada en el libro objeto de Coletti, manipulado visualmente por otro chalaco bautizado como Carlos Estela, EL VIAJE SIN RETORNO DEL PRIMO LUK (historia de otro chalaco que deja puerto por norteaméricas).
Aquí adjuntamos evidencia mediática de su paso por el país continente.
Acusamos: Miguel sufre déjà la saudade!
(cocococónsul madrépora)






